martes, 30 de septiembre de 2008

Retorno hacia un Querubin


Sumida en un profundo letargo se dirigió como una sílfide fantasmagórica a un lugar muy familiar.
Temblorosa con espasmos trémulos penetró en una senda interminable. Allí en lo profundo de sus sueños resurgió de las cenizas aquel joven querubín; aquel al que ya había amado en anteriores ocasiones, besando sus venas desfallecidas y envenenándolo con el láudano de sus besos.
Ambas miradas se eclipsaron al instante, prendándose así el uno del otro. Comenzarían de nuevo amarse noche tras noche, separándose al alba hasta su nueva llegada.
La pasión florecía en ellos, cada noche se amaban intensamente, avivando así aquel fuego, que la envolvía con fuerza, haciendo resurgir en ella sentimientos prohibidos.
La dulce miel que probó en sus labios ya una vez, quedaría siempre latente en su corazón, amándolo en silencio eternamente.
Al igual que aquel joven querubín, que quedo desterrado del cielo al ser besado en sus venas y envenenado con el láudano de sus besos.
SE volvió frió como el hielo, convirtiéndose en un no muerto, buscándola entre tinieblas para fundirse en el amor de su lecho.

3 comentarios:

Plandevida dijo...

Muy descriptivo...

Plandevida dijo...

...esta historia me resulta familiar...

Louise dijo...

Oh amada mia, te extraño desde mi alcoba, donde lanzo palabras al viento implorando tu regreso!

Saludos de La France!